
Viento que viajas sin conocer distancias, ni fronteras, ni cansancio. Unas veces frío y amenazante, como la misma muerte; otras cálido y sereno como aliento de niño.
Eterno e impasible; fuerte y débil; esclavo en libertad. Tómame entre tus brazos de seda, cómo en mis sueños lo haces, y elévame sobre la ciudad. Rompe mis miedos, destaza mis frustraciones.
Yo me uniré a tu canto y me volveré viajero, eterno, frío, amenazante, cálido, sereno, impasible, fuerte, débil, esclavo, libre, soñador y sueño.
Eso quiero ser. Quiero ser como el viento.
-Abraham Monroy-
